Tapan con hormigón los alcorques de los naranjos en El Bosque

Tapan con hormigón los alcorques de los naranjos en El Bosque

Ecologistas en Acción exige al ayuntamiento que se retire este hormigón, que debilitará los árboles, acortará sensiblemente su vida y les producirá, finalmente, la muerte. También demandamos que desista de sus intenciones manifiestas de sellar más alcorques del pueblo.

Rellenar con hormigón el alcorque de un árbol impide que éste realice las funciones fundamentales para la vida, como es la recogida del agua de lluvia o de riego, permitir que se oxigenen las raíces, el aporte de nutrientes al suelo… en definitiva, garantizar que se mantengan vivos y sanos. Por otro lado, el cierre de los alcorques eliminará los microorganismos del suelo, indispensables para el aporte de nutrientes esenciales para los árboles. Las aves e insectos también se verán afectados porque se les arrebata otro trocito más de su hábitat. Estos últimos encargados, por ejemplo, de la polinización. En el caso de El Bosque, los efectos se agravarán al no haberse dejado espacio alguno entre el hormigón y el árbol. Esto provocará que el tronco se estrangule al impedir su crecimiento.

Debido al momento crucial que vivimos, la educación ambiental es más importante que nunca. Las administraciones son elementos importantísimos a la hora de llevar a cabo esta labor. El hormigonado de alcorques transmite un mensaje erróneo, pues difunde la idea de que hormigonar el medio natural no es malo, incluso que es bueno. Mensaje peligroso que no puede estar más lejos de la realidad. Es lamentable que los ayuntamientos que se han apuntado a esta “moda” pongan por delante estos falaces argumentos de comodidad en la limpieza a la protección del arbolado urbano.

Ni siquiera es una buena imagen turística como se ha demostrado por la publicación de la página “El bosque de hoy y de mañana” que ha llegado casi a 90.000 personas suscitando casi 4.000 reacciones y más de 1.300 comentarios, la inmensa mayoría de ellos negativos. Hay que destacar que los naranjos y limoneros son una seña de identidad del paisaje urbano de El Bosque.

Desgraciadamente, no es el único ayuntamiento que se ha apuntado a esta moda de sellar con hormigón los alcorques, y esto lo esgrime la Alcaldesa de El Bosque como argumento de peso: hace lo que hacen otros. Si los demás hacen barbaridades, yo también, parece que es su principal argumento. Estos ayuntamientos suelen aducir para justificarlo que así no crecen las mal llamadas malas hierbas y, por lo tanto, se reduce la mano de obra para mantenimiento, que los alcorques se llenan de basura y que se evitan barreras arquitectónicas. Pero el sellado de los alcorques también requiere mantenimiento. No es una solución para la basura, pues los incívicos que tiraba la basura allí, ahora la tirarán en otro lado. Y, por último, en el caso de El Bosque, no se salvan muchas barreras arquitectónicas, pues muchos alcorques se han dejado con un bordillo elevado.

Algunos ayuntamientos están dando ya marcha atrás a esta práctica por los daños demostrados al arbolado urbano, y están retirando los hormigones y resinas que sellan los alcorques. Como reconoce el propio Ayuntamiento de Madrid, los rellenos de alcorques con áridos y resinas “no facilitan una penetración rápida del agua ni una buena aireación del suelo, por lo que su uso debe ser restringido a casos muy especiales.”

Por todo esto, pedimos públicamente al Ayuntamiento de El Bosque que libere los alcorques de sus árboles urbanos, y hacemos extensiva esta petición a todos los ayuntamientos de la provincia.

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