mayo 26, 2022

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La Junta de Andalucía impone la censura política en el Parque Metropolitano de Los Toruños y Pinar de la Algaida

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Tras el intento de privatizar el Parque Metropolitano de los Toruños y Pinar de la Algaida, ahora la Junta impone la censura política sobre la multitud de actividades que desarrollan todo tipo de entidades sociales.

El Parque Metropolitano Marisma de Los Toruños y Pinar de la Algaida ocupa una extensión de algo más de 1.000 hectáreas en pleno corazón de la Bahía de Cádiz, superficie que pertenece a los términos municipales de Puerto Real y El Puerto de Santa María y que se encuentra integrado en el Parque Natural Bahía de Cádiz.

Su gestión depende de la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA), dependiente de la Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio (CFIyOT). Este parque metropolitano ha sido un ejemplo del buen hacer de gestores públicos, con una reconocida labor de dinamización y protección de un espacio que ha sido referencia en toda la Bahía. Las actividades programas, los talleres de diversa índole, campamentos y las relaciones con todos los colectivos sociales, culturales y medioambientales de la Bahía, ha sido impecable y participativa.

Hace tres años, la CFIyOT intentó privatizar este parque público, lo que provocó un amplio rechazo social e institucional, que hizo que la Consejería rectificara, manteniendo un mínimo equipo directivo y técnico de AVRA, pero contratando la mayor parte de la gestión a dos empresas. El mayor contrato se adjudicó a «ORTHEM SERVICIOS Y ACTUACIONES AMBIENTALES, S.A.U», que incluía la organización de las actividades que hasta entonces organizaba directamente el personal de AVRA. Lo único que ha supuesto este contrato es encarecer el coste de las actividades, pues si antes se realizaban en colaboración con colectivos sociales, ahora su coste se ha incrementado en un 50%, debido al beneficio industrial, a los gastos de gestión y al IVA. A otra empresa, «MERSANT VIGILANCIA», se le contrató la seguridad por un precio por debajo del real, derivando en un fiasco que ha llevado a que los trabajadores no cobren durante cuatro meses, y a que la Consejería haya tenido que contratar a otra empresa de seguridad sin haber resuelto el anterior contrato.  

Ahora la Consejería de FIyOT pretende ejercer un control político e ideológico sobre la multitud de actividades que se desarrollan en este parque metropolitano. Según nos han informado en la oficina del parque metropolitano, no pueden autorizar actividades como han hecho hasta ahora, pues necesitan previamente el «conforme» por parte de la Delegada Territorial de la CFTyOT de Cádiz, Mercedes Colombo (PP), y de la Directora General de Ordenación del Territorio y Urbanismo, María del Carmen Compagni (PP). Estas políticas se han convertido en las Torquemadas del parque metropolitano.

Al parecer, a las máximas responsables de esta Consejería no les gusta la política de puertas abiertas a todo tipo de entidades y actividades que se ha venido practicando. La primera prueba ha sido la prohibición de un encuentro feminista, por razones puramente ideológicas. Y nos tememos que les sigan las actividades que desarrollan asociaciones pro derechos humanos, grupos ecologistas, jornadas y talleres no acordes con el ideario de PP-Cs-Vox…

Ecologistas en Acción exige la retirada del control político e ideológico de las actividades que se desarrollan en el Parque Metropolitano Marisma de Los Toruños y Pinar de la Algaida, y anuncia que seguirá defendiendo el carácter público y abierto de este parque metropolitano, denunciando cualquier intento de censura de las actividades que hasta ahora han sido abiertas y gratuitas. Este parque metropolitano es público, si existe es gracias a las asociaciones ecologistas de la Bahía, que conseguimos su protección como parque natural cuando se pretendió urbanizar; y su éxito se debe a las decenas de entidades que lo utilizan, y al medio millón de usuarios anuales que no se merecen ninguna censura, sino más bien, el agradecimiento de la Junta de Andalucía.