diciembre 4, 2021

Cadena Joven Digital

(Onda Sanlúcar Tv Bahía Sur Rádio y Una fm)

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LA NECEDAD PERSISTENTE DE LA POLÍTICA LOCAL DE SANLÚCAR DE BARRAMEDA DE OCULTAR LOS PROBLEMAS DE LOS VERTIDOS

Un año más llegan las lluvias y tenemos que observar atónitos lo qué disponen nuestros representantes políticos, actuales y pasados: (Alcalde, Delegado de Infraestructuras, Concejal Delegado de Medio Ambiente y Playas…): abrir una zanja en la arena de la playa frente a los aliviaderos para que las aguas contaminadas y sin depurar de los aliviaderos y arroyos «San Juan» y «Salto del Grillo» contaminen libremente, el mayor recurso de riquezas y turismo de nuestra ciudad, con restos fecales y de todo tipo de restos de residuos sólidos (cientos de miles de toallitas, bloques de detergentes, ratas, plásticos, y todo tipo de inmundicias que caen en nuestro alcantarillado) y que se siga destrozando el litoral de nuestro río Guadalquivir con el arrastre de miles de toneladas de arena formando las puntas que deforman el contorno de la orilla, todo esto sin contar con la destrucción de la vida de miles de seres vivos que se ven inmersos en estas aguas contaminadas que son mortales.

Lo más sorprendente de esto es que los que cobran y los que antes han cobrado, y bien, para ejercer la labor de protegernos de este atentado medioambiental contra unos de nuestros mejores valores, no se dedican en cuerpo y alma a resolver estos problemas y a denunciarlos en todas las administraciones (autonómica, nacional o europea) e informar a los sanluqueños del gran problema existente para que la ciudadanía colabore apoyando las demandas de nuestro ayuntamiento y ayude a minimizar los vertidos. Ellos ocultan el problema y fomentan la idea de que denunciar estos atentados medioambientales y proponiendo soluciones, haciendo el trabajo que ellos no hacen, es de malos ciudadanos porque lo único que pretendemos es dañar los intereses de nuestra ciudad. 

Como muestra un botón: gracias a nuestras denuncias y de otros colectivos, y a la acción de la fiscalía por ello, se puede observar desde hace unos 4 años que los aliviaderos ya no se mantienen abiertos durante todo el invierno, sino que deben taparse inmediatamente después de cada periodo de lluvias.

Pero además de no ejercer su trabajo, nuestros políticos «TODOS», han incumplido años tras años toda la normativa legal que obliga a la depuración de las aguas y protección de nuestro litoral, que de forma resumida exige:

1.- «Real Decreto-Ley 11/1995, de 28 de diciembre, por el que se establecen las normas aplicables al tratamiento de las aguas residuales urbanas. Traspone la directiva sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas (91 /271 /CEE) a las leyes españolas». 

En su artículo 5, obliga a las aglomeraciones urbanas con más de 15.000, a aplicar a las aguas residuales que entren en los sistemas colectores un tratamiento secundario o proceso equivalente (depuración convencional) antes del 1 de enero del año 2001.

2. La «Ley  7/2007 de Gestión Integrada de la Calidad Ambiental», que en su artículo 3,  prohíbe los vertidos que se realicen de forma directa o indirecta desde tierra a cualquier bien de Dominio Público Marítimo Terrestre que no cuenten con la correspondiente Autorización Administrativa.  Tres de los aliviaderos de Sanlúcar poseen la preceptiva Autorización administrativa: Cabo Noval, Cerro Falón y Calzada de la Infanta; pero no la tienen el aliviadero de Bonanza, y los arroyos de San Juan y Salto del Grillo.

Esta Autorización Administrativa, por un plazo de 30 años, está sometida al cumplimiento de las exigencias de la «Resolución de 12 de marzo de 2010 de la Delegación Provincial de Medio Ambiente en Cádiz por la que se le otorga al Ayuntamiento de Sanlúcar De Barrameda la Autorización de vertido de aguas residuales al Dominio Público Marítimo Terrestre a través de un emisario submarino y cuatro conducciones de desagüe», con los siguientes condicionantes

– Solo funcionarán para grandes lluvias (SE DEJABAN ABIERTOS TODO EL INVIERNO).

– No podrán implicar en ningún caso un empeoramiento de la calidad del medio receptor.

– Deberán cumplir, (QUE SE INCUMPLIA DESDE HACE 28 AÑOS Y SE SIGUE INCUMPLIENDO) lo establecido en la «Orden de 13 de julio de 1993 por la que se aprueba la instrucción para el proyecto de conducciones de vertidos desde la tierra al mar para los sistemas colectores»:  El caudal vertido por los aliviaderos debe haber pasado por un sistema de rejas para su desbastado (retención de los sólidos gruesos, así como que la conducción sea cerrada, con su tramo terrestre cerrado enterrado a más de 1 metro de profundidad y que el punto de vertido cumpla a la vez que se encuentre a más de 200 m de la línea de costa y a más de 2 m de profundidad, ambas en bajamar viva equinoccial. Se daba un plazo de UN AÑO, para estudiar alternativas para la adecuación de estos aliviaderos a lo establecido en la citada norma, indicando los plazos previstos para la ejecución y coste de las mismas. (10 AÑOS Y NO SE HA EJECUTADO NADA)

En cuanto a los arroyos de «San Juan» y «Salto del Grillo, sin Autorización Administrativa, se le otorgó a nuestro ayuntamiento un plazo de TRES MESES para presentar un estudio que analizara las posibles alternativas para la eliminación de las conexiones de la red de saneamiento a estos arroyos y un programa de actuaciones con un plazo de ejecución de DOS AÑOS (finalizó en mayo de 2012). (9 AÑOS Y NO SE HA EJECUTADO NADA).

Por todo lo anterior es por lo que animamos a todos los ciudadanos, grupos sociales, comunidades de vecinos, cofradía de pescadores, asociación de empresarios, asociación de hosteleros, cooperativas agrícolas, salinas que captan el agua de nuestro río…, a tomar la iniciativa en este gran problema sin miedos y sin complejos, por nuestro medioambiente, por nuestro futuro, denunciando ante el Seprona los continuos vertidos, para que se afronte la solución de este gran problema, evitar problemas de salud a nuestra ciudadanía y visitantes (basta excavar un poco en la arena de nuestra playa), y el colapso que puede provocar en nuestra economía la declaración de nuestro litoral como zona contaminada.